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  • Elkin Centeno Cardona

Protección jurídica del representante legal


Un representante legal tiene la autoridad reconocida por la ley para asumir las funciones y ocuparse de los asuntos legales de otra persona, que puede ser natural o jurídica. Está protegido jurídicamente, ya que actúa bajo un poder notariado que lo dota de un estatus legal.

Existen diversos tipos de representante legal, dependiendo de las legislaciones de cada país. No obstante, de manera común se distinguen las siguientes clasificaciones: el gerente de una empresa, el administrador de una residencia o el apoderado de una persona natural, entre otros.

En el caso del representante legal de una compañía, este ejerce la voluntad de la organización y mediante su firma llega a obligarla o comprometerla, condición de la que no gozan los socios.

Alcances de un representante legal

Un representante legal, como indica su nombre, ha adquirido la potestad de representar a otros legalmente. Tal poder puede ser concedido mediante un documento registrado por escritura pública ante el organismo competente; sin embargo, no es obligatorio en todos los casos.

La representación legal se aplica en personas naturales y jurídicas con la finalidad de que un apoderado actúe en nombre de quien representa, sin sobrepasar las responsabilidades y condiciones que le fueron cedidas. Esta persona podrá asumir negocios, obligaciones y otros derechos de sus representantes durante un tiempo determinado.

De acuerdo con otra interpretación, dicho representante está autorizado para actuar en nombre de una persona en asuntos judiciales o en cualquier asunto oficial o legal con pleno poder para tomar una decisión. La decisión tomada por un representante legal, siempre que sea legal, moral y no contra la política pública será vinculante para la persona que autorizó.

Representante legal de organizaciones

Los representantes legales se han convertido en una figura bastante utilizada en las organizaciones, debido a que de esta manera se delega en una sola persona la responsabilidad que les corresponde a todos los socios. En ese sentido, el representante legal será el único con la facultad de comprometer a la organización mediante su firma.

El poder que ostenta le permite celebrar y ejecutar actos y contratos acordes con el objeto social y que estén incluidos dentro de la naturaleza de la empresa. Los estatutos de la organización definen los poderes, obligaciones y deberes que abarcan el cumplimiento de las funciones.

Un representante tiene la capacidad de aprobar, nombrar, ejecutar, adquirir, contratar, arrendar, contratar, y firmar cualquier documento. No obstante, también cuenta con limitaciones en la cantidad de actos que puede autorizar y en algunas acciones no éticas, como tomar beneficios propios y aprovechar ventajas u oportunidades comerciales.

La actuación del representante legal de las sociedades comerciales suele estar regulada por los códigos de comercio de cada nación. En tales instrumentos jurisprudenciales se le otorga la protección jurídica necesaria para celebrar aquellos actos que le han sido encomendados, así como los castigos por incumplir sus obligaciones o abusar de su posición.

Representante legal en Colombia

La figura del representante legal en Colombia está consagrada en la Ley 222 de 1995, mediante la cual se modificó el libro II del Código de Comercio. De acuerdo con este instrumento, el representante legal es considerado un administrador que debe obrar siguiendo los parámetros legales de los negocios a favor de la sociedad.

El Código de Comercio establece limitaciones a la actuación de tales representantes; por ejemplo: sustituir los poderes que le concedieron, enajenar acciones de la sociedad, celebrar acuerdos con otros accionistas o formar relaciones con familiares, entre otros.


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