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  • Elkin Centeno Cardona

Las objeciones en el juicio oral


Una objeción se define como el acto de una parte que refuta un asunto o un procedimiento en el transcurso de un juicio oral. También puede ser un argumento o una razón con la que insta a apoyar la afirmación de que el asunto o procedimiento objetado es impropio o ilegal.

Mediante estos recursos contemplados en el procedimiento penal, se suele ​​llamar la atención del tribunal con respecto a pruebas o maneras inadecuadas de proceder. Tales objeciones en un tribunal abierto son importantes para que aparezcan en el registro a los efectos de la apelación.

Propósito de las objeciones

Los abogados tienen en sus manos la responsabilidad de preservar un registro acertado de las objeciones, porque de esa manera podrán desechar la evidencia incorrecta y conservar solo aquella que resulte adecuada.

Por lo general, un profesional del derecho tiene el deber de objetar toda prueba que considere inadecuada para obtener un fallo, de forma tal que el señalamiento sea pasado a revisión, por el tribunal de primera instancia en una etapa posterior del proceso, y por los tribunales de revisión.

En caso de que tenga pruebas de una admisión denegada, tiene la misión de asegurarse de que la pregunta se conserve para su consideración posterior, como en la audiencia sobre una moción para un nuevo juicio, y por los tribunales de apelación. Esto comúnmente requiere una oferta de prueba.

¿Cuándo se deben hacer objeciones?

Existen diversas razones para oponerse a la evidencia de forma oral o documental, y cada objeción tiene su propio conjunto de reglas. No obstante, lo más importante siempre será tomar en cuenta la cuestión de la relevancia. Con esto se quiere decir que vale prestar atención solo a aquellos hechos que buscan demostrar algo controvertido.

Las objeciones se guían bajo la premisa de que solo la evidencia relevante es admisible. Este concepto de relevancia resulta básico en los instrumentos legales que rigen el asunto de la evidencia, pues circunscribe la admisibilidad. Cuando se trata de relevancia, la carga recae en el oponente para demostrar que la evidencia ofrecida no es relevante.

Sobre las decisiones de un tribunal con respecto a las objeciones, vale decir que pueden estar sujetas a reconsideración. A pesar de ello, se debe tener cuidado porque es posible caer en abusos y violaciones de la ley.

Características de las objeciones

No hay objeción que no se pueda expresar en pocas palabras. Serán más efectivos aquellos alegatos precisos y concisos que vayan directo al grano. Por lo tanto, resulta una práctica idónea objetar y luego en pocas palabras indicar la base de evidencia que sustente la objeción.

El propósito básico consiste en llamar la atención del tribunal sobre la proposición de que la evidencia que se ofrece es impropia por algunas razones, tomando en cuenta las reglas de evidencia.

Evitar en las objeciones

Los expertos en juicio oral indican que se convierte en un acto inapropiado, y hasta grosero, pronunciar un largo discurso o intentar argumentar el caso cuando se está haciendo una objeción. La mayoría de los jueces verán con gran desaprobación al abogado que intente argumentar al objetar algo.

En ese sentido, el procedimiento adecuado que suele resultar amable ante el juez consiste en simplemente ponerse de pie, decir "objeción", declarar la base probatoria en la menor cantidad de palabras posible y sentarse. También es posible solo decir "objeción", sin establecer una base, pues se supone entonces que la refutación es relevante.

Luego de esto, será el juez quién decidirá la manera de proceder. Pedirá al proponente explicar porqué el asunto en cuestión tiene relevancia en el caso y este tendrá que convencerlo de que está permitido. Por último, el juez se pronunciará sobre la objeción y explicará el fallo, si lo considera op


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